Crystal Lagoons se ha convertido en referencia obligada cuando se habla de grandes cuerpos de agua cristalina en desarrollos inmobiliarios. Conversamos con su equipo para América Latina sobre los proyectos firmados en 2026, el estado del mercado y hacia dónde se mueve la categoría.
¿Cómo describirían el momento actual del mercado en Latam?
Estamos en un punto de inflexión. Hace cinco años teníamos que explicar el concepto; hoy los desarrolladores llegan con el terreno comprado y la pregunta ya no es «por qué agua», sino «cómo hago que la operación sea eficiente». La conversación maduró del deseo a la ingeniería.
Mencionan proyectos firmados en 2026. ¿Qué los caracteriza?
Lo que más nos entusiasma es la diversidad. Ya no hablamos solo de resorts de playa. Firmamos desarrollos urbanos de uso mixto, proyectos hoteleros que buscan una amenidad ancla y comunidades residenciales de segmento medio. El común denominador es que todos tratan la laguna como el activo que organiza el proyecto, no como un extra.
El gran cuestionamiento suele ser el consumo de agua. ¿Cómo lo responden?
Con datos. Nuestra tecnología usa una fracción del agua que consume un parque o un campo de golf del mismo tamaño, porque la laguna se llena una vez y se mantiene con reposición mínima. En climas de Latam eso importa mucho, tanto por regulación como por reputación. Un desarrollador que hoy no puede demostrar eficiencia hídrica tiene un problema de licencia social, no solo técnico.
¿Qué error ven repetirse en los desarrolladores que empiezan?
Subestimar la operación. Construir la laguna es la parte visible; sostenerla con calidad de agua estable durante años es lo que protege la valorización. Cuando alguien recorta en el sistema de tratamiento para ahorrar en la obra, ese ahorro reaparece multiplicado en la cuota de administración.
¿Hacia dónde va la categoría en los próximos años?
Hacia la integración total con sostenibilidad y experiencia. La laguna dejará de venderse por su tamaño y pasará a venderse por lo que permite hacer: bienestar, deporte, eventos, comunidad. Y va a haber una presión creciente por métricas verificables de consumo y energía. El futuro es de quien pueda mostrar el número, no solo la foto.
Estarán en AquaSummit Latam 2026. ¿Qué esperan del encuentro?
Es la sala donde por primera vez se sientan juntos constructores, hoteleros y la industria técnica del agua. Esa conversación cruzada es exactamente lo que la categoría necesita para pasar de proyectos aislados a un estándar regional.