Las grandes cadenas hoteleras están repensando qué significa el agua dentro de la experiencia del huésped. Conversamos con el equipo de Hilton en la región sobre cómo la marca está rediseñando sus espacios de bienestar, y por qué el silencio se volvió tan importante como el agua misma.
¿Qué cambió en la forma de entender la piscina y el spa?
Antes pensábamos en la piscina como un espacio único que debía servir para todo: familias, deporte, descanso. Hoy entendimos que esos usos compiten entre sí. El huésped que busca bienestar necesita algo distinto al que busca diversión. Así que empezamos a diseñar espacios de agua con propósitos separados.
Mencionan el silencio. ¿Por qué es un factor de diseño?
Porque el bienestar no es solo el agua, es el estado mental. Un circuito de hidroterapia con ruido de fondo no relaja. Estamos invirtiendo en zonas de agua acústicamente controladas, con paisajismo que absorbe sonido y con reglas de uso que protegen la calma. El silencio se volvió parte del producto.
¿Cómo impacta esto en la operación del hotel?
Nos obliga a ser más sofisticados con la tecnología del agua. Una zona de bienestar tiene que tener temperatura estable, agua impecable y cero ruido de equipos. Eso exige sistemas de tratamiento y climatización mucho más silenciosos y eficientes que los de una piscina convencional. La ingeniería que no se ve es la que hace posible la experiencia que sí se siente.
¿El huésped percibe la diferencia en el precio?
La percibe y la paga. Cuando el espacio de bienestar es genuinamente restaurador, el huésped no cuestiona la tarifa; la asocia con valor. Lo importante es que la promesa se cumpla: si vendes calma y entregas ruido, el efecto es peor que no ofrecer nada.
¿Qué recomendarían a un hotel que quiere ir por este camino?
Que no empiece por la estética. Que empiece por la ingeniería del agua y del sonido. La foto bonita es fácil; la experiencia consistente durante años es lo difícil, y es lo único que sostiene la tarifa.
¿Qué esperan de AquaSummit Latam 2026?
Aprender de la industria técnica. Los hoteleros sabemos de experiencia, pero los avances que hacen posible esa experiencia vienen del mundo del tratamiento y la eficiencia del agua. Reunir esas dos conversaciones en una sola sala es muy valioso.